A favor de la figura del becario

Mucho se ha ensuciado de un tiempo a esta parte la figura del becario o del estudiante realizando prácticas en una empresa pero hoy, como becario que soy, me gustaría romper una lanza a nuestro favor.

Si bien es cierto que no todos tenemos la misma suerte y algunos han sufrido (o aún sufren) experiencias pobres o incluso deficientes durante su periodo de prácticas, estas son una oportunidad de oro para muchos de nosotros.

Pese a que las redes se estén viendo invadidas de contenido con acepciones negativas hacia la experiencia como becario por historias personales sobre jefes tiranos, compañeros poco profesionales o tareas arduas y mecánicas que poco tenían que ver con los estudios cursados, creo que deberíamos separar la paja del grano. Yo también he estado en una empresa en la que el 90% de la plantilla éramos estudiantes en prácticas pero, por fortuna, esa no es la realidad que impera hoy en día en todas partes.

Las prácticas en empresas son una oportunidad para aprender de mano de profesionales del sector lo que es trabajar de verdad. Sí, trabajar, aquello que solo se perfilaba como la luz al final del túnel en el aulario. Las prácticas son también una puerta a entrar (aunque sea por unos meses) en una empresa o un medio importantes que, aceptémoslo, jamás nos habría contratado al recibir en su email nuestro inmaculado y prácticamente en blanco currículum de “estudiante de” o “recién graduado en”.

Y es que en todos los sectores poco tienen que ver las enseñanzas de aulario con lo que se vive día a día en un trabajo real pero desde luego el Periodismo es uno de los sectores que se llevan la palma. Estudiamos Historia, Lengua, Economía, Sociología, Política…, pero nadie nos ha enseñado a hacer clipping ni a “burlar” a Google News y su restricción española a la hora de hacer el seguimiento de una noticia en los medios. Nos enseñan cuántos caracteres tiene un breve pero no a usar palabras clave para que estos tengan un buen posicionamiento. Nadie nos habla de Hootsuite ni de reinventarse una y otra vez en un mundo en el que la prensa escrita sigue su implacable descenso al olvido.

Fran López, periodista en prácticas

Imagen vía uib.no