Entrevista a Ramón Avilés. Dircom y vicesecretario general de CROEM

Ramón Avilés es director de Comunicación y vicesecretario general de la patronal de la Región de Murcia. Una dilatada experiencia en la que ha sabido adaptar la comunicación de CROEM a las actuales demandas informativas de los ciudadanos que pasan, ineludiblemente, por una estrategia Social Media.

Conversamos con él para conocer más de cerca su visión de la comunicación institucional.

En una organización como CROEM, donde la relación con los medios de comunicación es continua y muy importante, ¿cuál cree que es la clave de una buena gestión?

La disponibilidad y el rigor. Los medios tienen sus propias rutinas y sus tiempos y hay que saber acoplarse a ellos. No hay que molestarse si entran llamadas a deshoras o incluso en fin de semana. Son un grupo de interés principal y lo que se proyecte de ti depende en buena medida de lo que transmites y de cómo y cuándo lo haces. Y el rigor tiene que ver con la información que ofrezcas. Que sea rigurosa y honesta es básico para tu credibilidad como fuente.

¿Qué ventajas aporta la profesionalización de la comunicación a una institución o empresa?

Todas. La comunicación es por fin una disciplina que tiene el reconocimiento que merece dentro de la estructura. La necesidad de ser transparente y de tener presencia offline y online ha revalorizado la labor de los profesionales de la Comunicación. Contar con uno dentro de la organización o recurrir a una agencia de publicidad en Murcia que lo gestione es una inversión necesaria en esta época.

¿Hasta qué punto puede influir en la realidad y reputación de una organización la gestión de la relación con los medios de comunicación?

Los medios de comunicación nos sirven para ofrecer claves que ayuden a los demás a construir nuestra reputación y que lo hagan como nos interesa. Es básico que nos cercioremos de que esas claves llegan como nosotros queremos, de ahí que sea tan importante que contemos con una línea de actuación clara y unas formas de ejecutarlas igual de claras, puestas en manos de profesionales.

La marca se está construyendo continuamente y tenemos que lograr que todos los grupos que interactúan con ella se sumen a esa construcción. Y para ello unas veces necesitaremos a los medios de comunicación, otras nos ayudaremos de eventos o de acciones específicas que nos abran a nuestros clientes o a la  sociedad en general, otras las redes sociales… Es un todo indivisible que hay que gestionar a partir de los objetivos generales de nuestra empresa u organización.

En la era de las redes sociales, ¿qué papel juegan hoy en día los periodistas?

Los periodistas, como los comunicadores profesionales en general, tienen que hacerse valer y distinguirse de la única manera posible, que es ofreciendo información contrastada y de calidad.  Las redes sociales no separan el polvo de la paja y a ello ha contribuido ese concepto mal llamado “periodismo ciudadano”. Los periodistas deben estar en redes como reivindicación de un territorio que hay que llenar de buena comunicación. Algunos medios hacen a veces un flaco favor abusando de las redes sociales como fuente. Eso empobrece el periodismo.

¿Qué canales utiliza CROEM para comunicarse con sus públicos?

Procuramos mantener una línea que utilice los medios tradicionales y los digitales. Además de la comunicación personal, a través de actos y eventos, buscamos mayor transparencia y cercanía facilitando información y contacto a nuestros grupos de interés mediante mails, página web y con un boletín digital de noticias que se remite diariamente. Las redes sociales, en concreto Twitter y Facebook, nos permiten llegar a un público más amplio y también interactuar con él. Y con los medios de comunicación mantenemos una vinculación permanente con una atención personalizada a demandas de información concretas, apariciones en forma de entrevistas y artículos y encuentros y eventos que faciliten la interactuación. En comunicación es muy importante saber fomentar también las relaciones humanas porque la emocionalidad es un condicionante para bien o para mal.