Motivación
En situaciones de crisis como la actual, el trabajo con el público interno, con tu equipo humano, es más importante que nunca. No hay que buscar el hacer por hacer, sino aplicar iniciativas que funcionen para mantener al equipo unido, motivado y comprometido con la marcha de la empresa.
Claridad
Las comunicaciones entre dirección y empleados funcionan mucho mejor si la información es breve, concisa y, sobre todo, útil para el equipo. Un lenguaje directo, cercano y alejado de tecnicismos es mucho más eficaz para transmitir tranquilidad en un escenario de mucha incertidumbre.
Bidireccionalidad
Establecer canales bidireccionales de comunicación es más importante que nunca. No solo hay que saber contar, también hay que saber escuchar, tanto en los canales propios como en las redes sociales. Una escucha activa aporta una información muy valiosa acerca del clima laboral.
Segmentación
Es importante ser capaces de llegar a perfiles muy diferentes, que trabajan en ubicaciones distintas o teletrabajan, con turnos independientes… El mensaje único no es válido nunca y menos aún en una situación de crisis como esta. Es importante personalizar y gestionar las emociones para que la comunicación sea efectiva.
Integración
Otro de los aspectos que más hay que valorar en estos tiempos es la atención de los empleados que se han visto afectados por un ERTE. Es importante mantenerlos integrados para facilitar su regreso y evitar la fuga de un talento que cuesta mucho encontrar. En esa línea de trabajo, pueden funcionar canales de comunicación específicos, con contenido actualizado, formación…
Futuro
Es muy importante trabajar desde hoy mismo en ese día después, que no será un día, teniendo en cuenta los diferentes escenarios que pueden presentarse, abordándolos no como algo independiente, sino como la evolución natural del trabajo ya en marcha.
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