La carrera de obstáculos de la comunicación interna

“No tengo tiempo”; “No me aporta negocio”; “Ya saben lo que somos y lo que deben hacer”; “Si alguien quiere saber algo puedo preguntarlo”; “¡Si ya hemos mandado una nota de prensa!”. Estas cinco frases sirven para reflejar una realidad que marca el presente de la que pasa por ser, en muchas ocasiones, el eslabón más débil de la estrategia de comunicación: la comunicación interna.

Esas cinco ideas, que hemos llevado al extremo, pueden ilustrar grandes obstáculos que hay que superar para que la comunicación hacia dentro tenga el mismo estatus que la que se realiza de puertas hacia fuera. Vamos a aprovechar este post para revisar brevemente una por una.

“No me aporta negocio”. Puede que no tenga un reflejo 100% directo en la cuenta de resultados pero influye de forma indiscutible. Incluso puede que no sea tan fácil de medir como lo es una acción promocional o una campaña publicitaria, pero mantener informados -y, de esa forma, motivados- a quienes son nuestros representantes más directos, tiene un valor enorme.

“No tengo tiempo”. La comunicación hay que entenderla como inversión. Y como tal, requiere tiempo y recursos. Pero también aporta resultados muy importantes para empresas e instituciones que no conviene infravalorar. Las nuevas herramientas de comunicación facilitan esta tarea y una estrategia bien diseñada permite ajustar lo que aportamos, multiplicar lo que obtenemos, midiendo en todo momento lo que estamos haciendo.

“Ya saben lo que somos y lo que deben hacer”. Podemos estar seguros que nuestros empleados saben en qué consiste su trabajo y a qué se dedica la empresa en la que trabajan. Pero, ¿tienen claro hacia dónde queremos ir para que cada paso vaya en ese sentido? ¿Hasta dónde podríamos llegar aprovechando toda esa potencialidad?

“Si alguien quiere saber algo puede preguntarlo”. Que las puertas del máximo responsable de una empresa o de un departamento estén abiertas para resolver cualquier duda está muy bien pero, puestos a comunicar, siempre será mejor llegar a todos –con las características propias de cada caso- y hacerlo de forma estructurada y efectiva.

“¡Si ya hemos mandado una nota de prensa!”. Todo suma pero si tenemos claro que uno de nuestros principales activos son nuestros trabajadores o nuestros asociados, lo aconsejable es que de las novedades se enteren primero por nosotros. Así conseguiremos que el mensaje llegue directamente y no a través de terceros. Siempre mejor contarlo a que lo hagan otros.

Nacho Domínguez, Gabinete de Prensa

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