Cómo se usa el marketing sensorial en San Valentín

Febrero ya está aquí, y con él, San Valentín, una oportunidad y fecha esperada por todos los enamorados, y no tan enamorados. Al fin y al cabo es una de las temporadas estrella para tiendas y negocios que, como todos, buscan fidelizar clientes y aumentar sus ventas.

Pero hoy en día, y debido al auge de las nuevas tendencias de comunicación, pocas cosas impactan. Ya no sólo vale con hacer algún guiño a la festividad y decorar comercios. Hay que calar y emocionar, y ahí entra el marketing sensorial.

Como marketing sensorial entendemos cualquier acción emocional y conductual que favorezca a la compra de un producto o servicio. Las marcas siempre buscan enamorar a sus clientes y crear una relación a largo plazo. Y como en todo buen enamoramiento, entran en combate las emociones. Hay que enamorar al consumidor generando experiencias diferentes. Por ese motivo, Cupido no sólo lanza flechas de amor sino que también se viste de marketing sensorial.

Hoy en día, y debido al auge de las nuevas tendencias de comunicación, pocas cosas impactan. Hay que calar y emocionar.

Amor a primera vista

Hay veces que no podemos lanzar un flechazo tan directo como lo hace Cupido, pero sí podemos influir en la forma y perspectiva de percibir un producto, servicio o marca.

Un buen ejemplo es la campaña de Deliveroo para el día de los enamorados del pasado año. En ella, decidió llevar el romanticismo a la capital española, instalando un clásico de los eventos estadounidenses como es la Kiss Cam en el centro de Madrid. Aquellos que mostrasen su amor en público a través de un beso en cámara, recibían comida o cena romántica gratis.

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Flechazo directo al corazón

Hay anuncios que son un flechazo directo a tocar la fibra sensible. En la publicidad emocional hay estrategias y mensajes donde las sensaciones y los sentimientos superan en protagonismo a los propios productos o servicios. Lanzar un anuncio o campaña que haga empatizar fácilmente al consumidor, es generar un plus, no solo a nivel de marca, sino también como valor emocional.

Un ejemplo de campaña que pone en valor las emociones es la de la marca de comida para perros Cesar. Y os preguntaréis, ¿cómo va a emocionarme una marca de comida para animales? ¿Cómo relaciona el producto con San Valentín?

Los protagonistas son un anciano y su perro en un pueblo. Pasean por las calles, van a desayunar, y comparten tiempo juntos. No es un día cualquiera, es San Valentín. El anciano, que se ha vestido con sus mejores galas, compra flores y se dirigen a la puerta del cementerio. Con total ilusión, como si de una primera cita se tratase, visita la tumba de su difunta esposa. Su fiel compañero le muestra su cariño y compañía. Y para un día especial, una cena especial. Para su perro, comida Cesar. Love them back.

Love is in the air

No hay época del año que más se demuestre el amor y el romanticismo que el 14 de febrero. Y como en cualquier relación, las marcas también quieren demostrarlo.

Coca-Cola ha logrado posicionarse como una de las marcas más emocionales del mercado. En una de sus campañas publicitarias del día de los enamorados, hizo llover decenas de botes a través de globos rojos. Y sí cualquier detalle suma, el color también lo es. Una lluvia carmesí que pillaba por sorpresa a parejas que paseaban.

Como dice la canción “Love is in the air”, el amor está en el aire, y los aromas también. Al igual que ocurre con las personas y sus perfumes, el aroma es otra característica de identificación de marca. Estoy segura de que podrías reconocer alguna tienda tan solo por su olor. Y es que en estas fechas el marketing olfativo también tiene presencia, tanto con paquetes regalo aromatizados, como inspirándote mientras compras ese detalle especial. Cualquier detalle cuenta para enamorar.

Historias que inspiran

El día de los enamorados está lleno de emociones, de sentimientos a flor de piel, de nostalgia…en definitiva, una atmósfera llena de amor. Una excelente oportunidad para que las historias creen una conexión emocional con la marca.

En este sentido, Pandora es quién mejor ha utilizado esta forma de conectar y envolvernos con el fuego de la pasión.  Lo hizo a través de una historia de amor real, siendo cómplice en una pedida de mano por San Valentín. Pandora consiguió que Andrés sorprendiera a Ana a través de una pantalla gigante en plena Gran Vía de Madrid, y le pidiera matrimonio con un anillo tan especial como su historia de amor.

De la misma forma que reconocemos historias, colores y aromas, ocurre igual con la música. La música emociona e influye. Hay casos en los que la música marca el ritmo de la forma en la que compramos o nos movemos. Para épocas tan especiales como San Valentín, el ambiente musical nos permite entrar en un entorno romántico convirtiéndose en otro elemento que cautiva y conmueve emociones.

Está claro que esta fecha tan señalada en el calendario es una buena excusa para que las marcas tiren de creatividad e influyan en nosotros con campañas tan interesantes como estas. Si por sí solos ya son efectivos, la combinación de todos estos elementos y estímulos nos confirman que el marketing sensorial es el medio perfecto para mostrar la parte más humana de las marcas.

Y desde nuestra agencia de publicidad tenemos muy claro que San Valentín es la oportunidad perfecta para ello.

Ángela Hernández, Departamento Digital